Mas subía de la tierra un vapor, que regaba toda la faz de la tierra. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y trájola al hombre. Y dijo Adam: Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne: ésta será llamada Varona, porque del varón fué tomada. Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne.

jueves, 28 de mayo de 2009

La Torah,GENESIS,EXODO,LEVITICO,NUMEROS Y DEUTERONIMIO.

 
  
Génesis » Capítulo 1
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Levítico
Números
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La Creación, Primer Día
1:1 En el principio creó Dios (1) los cielos y la tierra (2).
1:2 Y la tierra estaba vana (3) y vacía, y (había) oscuridad sobre la faz del abismo, y el espíritu de Dios se cernía (4) sobre la faz de las aguas (5).
1:3 Y dijo Dios: Haya luz, y hubo luz.
1:4 Y vio Dios la luz, que (era) buena; y separó Dios la luz de la oscuridad.
1:5 Y llamó Dios a la luz, día, y a la oscuridad llamó noche. Y fue tarde y fue mañana: día uno (6).

El Segundo Día
1:6 Y dijo Dios: Haya un firmamento en medio de las aguas y que separe las aguas de las aguas.
1:7 E hizo Dios el firmamento y apartó las aguas que estaban debajo del firmamento de las aguas que estaban arriba del firmamento; y fue así.
1:8 Y llamó Dios al firmamento, cielos. Y fue tarde y fue mañana: día segundo.

El Tercer Día
1:9 Y dijo Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y se vea lo seco; y fue así.
1:10 Y llamó Dios a lo seco, tierra, y al conjunto de las aguas llamó mares; y vio Dios que era bueno.
1:11 Y dijo Dios: Produzca la tierra hierbas, hierba que dé simiente; árbol de fruto que dé fruto de su especie, cuya simiente esté en él, sobre la tierra; y fue así.
1:12 Y produjo la tierra hierbas, hierba que da simiente de su especie, y árbol que da fruto, cuya simiente esta en él, según su especie; y vio Dios que era bueno.
1:13 Y fue tarde y fue mañana: día tercero (7).

El Cuarto Día
1:14 Y dijo Dios: Haya luceros en la expansión de los cielos para apartar el día de la noche, y sean por señales, y por plazos, y por días y años;
1:15 y sean por luceros en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra; y fue así.
1:16 E hizo Dios los dos luceros grandes: al lucero grande, para que señorease en el día y al lucero pequeño para que señorease en la noche; e (hizo también) las estrellas.
1:17 Y las puso Dios en la expansión de los cielos, para alumbrar sobre la tierra,
1:18 y para señorear en el día y en la noche, y para apartar la luz de la oscuridad; y vio Dios que era bueno.
1:19 Y fue tarde y fue mañana: día cuarto.

El Quinto Día
1:20 Y dijo Dios: Produzcan las aguas enjambre de criaturas vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, sobre la faz de la expansión de los cielos.
1:21 Y creó Dios los grandes cetáceos (8) y todo ser viviente que anda arrastrándose, que las aguas produjeron en abundancia, según sus especies, y toda ave alada según su especie; y vio Dios que era bueno.
1:22 Y los bendijo Dios, diciendo: Fructificad y multiplicad llenad las aguas en los mares. Y el ave se multiplique en la tierra.
1:23 Y fue tarde y fue mañana: día quinto.

El Sexto Día
1:24 Y dijo Dios: Produzca la tierra ser viviente, según su especie, cuadrúpedo (9) y reptil y animal de la tierra según su especie; y fue así.
1:25 E hizo Dios al animal de la tierra según su especie, y al cuadrúpedo según su especie, y a todo reptil de la tierra según su especie; y vio Dios que era bueno.
1:26 Y dijo Dios: Hagamos (10) un hombre a nuestra imagen, (11) conforme a nuestra semejanza, y que señoree en los peces del mar, y en las aves de los cielos, y en los animales, y en toda la tierra, y en todo el reptil que anda arrastrándose sobr
1:27 Y creó Dios al hombre a su imagen, (12) a imagen de Dios lo creó, (13) varón y hembra los creó (14).
1:28 Y les bendijo Dios; y les dijo Dios: Fructificad y multiplicad y henchid la tierra, y sojuzgadla; y dominadla los peces del mar, y a las aves de los cielos, y a todo animal que se mueva sobre la tierra.
1:29 Y dijo Dios: He aquí que os dí toda hierba que da simiente, que está sobre la faz de toda la tierra; y todo árbol en que hay fruto de árbol que da simiente, a vosotros servirá para comer.
1:30 Y para todos los animales de la tierra y para todas las aves de los cielos y para todo ser que se mueva sobre la tierra en que haya vida, toda verdura de hierba (les servirá) para comer;(15) y fue así.
1:31 Y vio Dios todo lo que hizo, y he aquí que era bueno en gran manera; y fue tarde y fue mañana: día sexto.



Comentario:

1
   Elohim (Dios) tiene en hebreo la forma plural, para indicar que Dios comprende y unifica todas las fuerzas infinitas y eternas. Y para que no se piense que son muchos dioses, el verbo hará (creó) se empleó en singular inmediatamente después de Elohim.

2
   En este primer versículo vemos un propósito evidente, que es el de dar al hombre la conciencia de que todo se debe a la Creación Divina. Los antiguos mitos atribuían la existencia del mundo al resultado de las luchas entre diversos dioses, o debido a la casualidad o al capricho. Pero la Torah nos muestra el Cosmos como expresión de la Voluntad Divina, a Dios como primera causa de todas las cosas, como Creador, Legislador y Conductor.

3
   Así lo interpreta la traducción aramea de Onklós, pero el exégeta Rashí (Rabí Shelomó Yitzjakí) explica que la palabra tohu (vana) significa asombro y consternación por la variedad (bohu) en que se encontraba la tierra.

4
   La mayoría de los traductores hallan dificultad en traducir estas palabras, que tienen un sentido difícil de captar para nuestro limitado entendimiento. Según el exégeta Rashí, significan que el trono divino se cernía, por mandato de Dios y por medio del aliento (ruaj) salido de su boca, sobre la faz de las aguas, aparentemente con el fin de dar aliento de vida a la materia inanimada (Gén.ll,7 e Isaías,XVIII,5). Por otra parte, la traducción aramea de Yonatán ben Uziel dice: "...y el espíritu de misericordia procedente de Dios, soplaba sobre la faz de las aguas".

5
  El exégeta Rashí traduce así el primer versículo del Génesis: "En el principio, al crear Dios los cielos y la tierra, la tierra estaba vana y vacía .. "pues la Escritura Sagrada no quiere mostrar aquí el orden en que las cosas fueron creadas; la prueba de esto es que el final del segundo versículo da a entender que las aguas ya existían antes que los cielos y que la tierra.

6
  Muchos doctores de la Ley trataron de conciliar la fecha de la era hebrea con los últimos descubrimientos científicos, los cuales revelan basándose en el "reloj de uranio", o sea en la desintegración de las sustancias radiactivas de las rocas, que la Tierra tiene aproximadamente unos 4 mil millones de años. Sus esfuerzos resultaron inútiles. Por consiguiente, para concertar la Escritura Sagrada con la ciencia, tenemos que admitir que un día de la Creación no equivale a un día ordinario, sino a un largo período de tiempo, según lo describe el rey David en el salmo XC: "Pues mil años en tus ojos son como día de ayer que se fue, y como una de las vigilias de la noche". Con todo, los judíos religiosos se atienen a la fe en las Escrituras Sagradas, y cuentan los años a partir de los datos bíblicos. Estos dan hasta hoy la fecha de 5.730.

7
   Según la costumbre sefaradita, aquí termina la lectura del cohen (1er Olé), en sábado. Con Olé se designa en hebreo a la persona llamada para la lectura de la Torah.

8
  Los antiguos babilonios creían que los dioses crearon el mundo después de ardua lucha entre los fabulosos dragones, los cuales habían precedido a la Creación. La Torah observa que aún éstos mismos son producto de la creación de Dios. Esta es la causa de que en el relato del Génesis no se designe particularmente a ningún animal, salvo a los taniním, que significa también dragones.

9
  La intención de la Escritura Sagrada aquí es la especificación de los cuadrúpedos domésticos.

10
  Antiguamente era costumbre de los reyes y grandes personalidades emplear el plural al hablar de sí mismos (ver Samuel ll,XXIV,14); pero el Midrash comenta que Dios se aconsejó con los ángeles sobre si convendría crear al hombre o no.

11
   Maimónides, en su obra "Guía de los Descarriados", distingue dos conceptos: tsélem (forma) y demut (semejanza), de tóar (aspecto) y tavnit (configuración). Tóar y tavnit expresan la figura material, mientras que tsélem y demut la forma espiritual. La Torah, al indicar tsélem y demut define el espíritu y nos confronta con uno de los principios básicos del judaísmo. No es posible elevarse a Dios por medio de la materia, tóar y tavnit, (ver Isaías XLIV, 13) y sí por medio del espíritu, tsélem y demut.

12
   Con la imagen que Dios había hecho para formar al hombre, y no significa a la imagen propia de Dios, puesto que Dios no tiene forma alguna, como está explicado en el tercero de los trece principios de fe de Maimónides: "En lo demut haguf, veéno guf".

13
   El hombre fue creado al mismo tiempo con una semejanza espiritual a la de Dios.

14
   En el capítulo II, 21, la Escritura Sagrada nos cuenta con todo detalle cómo hizo Dios para eres a la mujer, y no existe contradicción entre éste y aquel pasaje.

15
   Al principio Dios concedió al hombre el comer verduras y frutas, y a los animales, hierbas; pero más tarde (ver Génesis IX,3) se le permitió comer también carne de animales.
gomezburgara@yahoo.com.mx

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